El departamento comercial trae una captura de pantalla: el producto se vende bastante por debajo del precio recomendado. Una hora después, el precio en la web ya es otro, el vendedor asegura que era el precio de otro formato y, en su carrito, el importe es mayor por los gastos de envío. Es una situación conocida: una observación aislada y sin contexto no demuestra nada y es fácil de rebatir. Veamos qué hay que guardar para que una desviación del precio de venta al público recomendado (PVPR) se convierta en un hecho sobre el que basar decisiones.
Por qué «lo he visto más barato» no funciona
- Los precios cambian rápido. Las tiendas online y los marketplaces actualizan sus precios varias veces al día, y las promociones duran horas.
- El precio depende de quién mira. La región, el país de envío, el inicio de sesión, el programa de fidelización y los cupones hacen que cada comprador vea un precio distinto.
- El precio del escaparate no es el del carrito. El envío, el recargo por método de pago y el pedido mínimo cambian el total.
- Puede ser otro producto. Otro tamaño, color, configuración o pack, un artículo con tara o un producto devuelto.
- IVA. Las webs para empresas suelen mostrar el precio sin IVA: parece inferior al PVPR, aunque no lo contradice.
Qué debe contener el registro de una desviación
Un registro completo responde a «qué, dónde, a cuánto y cuándo» de forma que pueda verificarlo alguien que no haya visto la página:
- Producto: su referencia y, si existe, el código de barras EAN/GTIN, para que no haya dudas de que se trata del mismo producto.
- Vendedor: la tienda y, en un marketplace, el vendedor concreto, porque en una misma ficha de producto puede haber decenas.
- URL de la página en la que figuraba el precio.
- Precio y moneda, indicando si el precio incluye IVA.
- Precio recomendado en el momento de la comprobación y desviación en porcentaje.
- Disponibilidad: en stock, bajo pedido o agotado. Un precio bajo en un producto agotado es una situación distinta de un precio bajo con stock.
- Fecha y hora de la comprobación.
- Captura de pantalla de la página y código HTML guardado. La captura muestra lo que vio el comprador; el HTML permite comprobar de dónde se tomó el precio si la captura resulta dudosa.
Errores que generan falsas infracciones
El error más caro es emparejar mal los productos. Si el sistema confunde un pack con un producto individual o 50 ml con 200 ml, la «infracción» resultará ser un error y la confianza en los datos quedará en entredicho. Por eso el emparejamiento debe verificarse: automáticamente por referencias y códigos de barras y, en los casos dudosos, por una persona.
El segundo error típico es tomar el precio equivocado de la página: el de un producto vecino del bloque de recomendaciones, el precio antiguo tachado o el precio por unidad de medida. La página guardada permite comprobarlo rápidamente.
Un historial, no una sola captura
Una desviación aislada dice poco del mercado. Importan más los patrones: cuánto tiempo se mantiene el precio por debajo del recomendado, si se repite semana tras semana, si coincide con promociones de la cadena, con rebajas o con la llegada de nuevos vendedores. Las comprobaciones periódicas programadas convierten capturas sueltas en un historial de precios que muestra lo que realmente ocurre: una promoción temporal o una bajada sostenida.
Qué hacer con estos datos
Los datos precisos sirven para analizar el mercado, planificar promociones, evaluar los canales de venta y verificar las condiciones que la marca tiene derecho a controlar, como el precio máximo o las reglas de distribución selectiva. Para quien opera en la UE, conviene recordar que no está permitido exigir al vendedor que no venda por debajo del precio recomendado, y que los datos de monitorización no deben convertirse en una base para presionarlo. Este límite se explica en detalle en el artículo «Precio recomendado en la UE: qué puede y qué no puede hacer una marca».
Cómo funciona en Helecos
Helecos comprueba de forma programada los precios de sus productos en cada vendedor y los compara con el precio recomendado. Los productos se emparejan mediante IA con una precisión del 99%. De cada desviación se guardan el vendedor, la URL, el precio, la moneda, el precio recomendado, la hora de la comprobación, el código HTML y una captura de pantalla de la página, y las nuevas desviaciones se comunican mediante informes y alertas. Más información en la página de monitorización del PVPR; para ver cómo se aplica a sus productos, puede solicitarse una auditoría de precios gratuita.